El Rheingau

Rheingau

"Plena alegría de vivir", es la mejor forma de describir esta soleada región de 38 kms. de extensión entre las ciudades de Wiesbaden y Lorchhausen. Esta expresión se refiere especialmente a la alegría de vivir que emanan los habitantes de esta pequeña y a la vez fantástica región vinícola. Se le conoce como la "Riviera Alemana", gracias a su clima suave, tanto en el verano como en el invierno y su cercanía al Rín. Los Rheingauer, como se denomina a quienes habitan en este lugar, viven del y por el vino, cuya cultura ha marcado y formado su existencia desde hace siglos.

La tradición vinícola de la región del Rheingau se extiende hasta el tiempo de los romanos. Se cuenta que el emperador Carlomagno fue el primero en plantar aquí cepas de vino. El clima único, las laderas pendientes situadas directamente sobre el río y protegidas por la cadena montañosa del Taunus, los suelos de pizarra y arena floja son ideales para los viñedos de la noble uva Riesling y los vinos tintos de casta. Estos vinos de gran carácter y fuerza son mundialmente conocidos, ya que se cultivan a las orillas del Rín, el cual refleja sobre ellos los rayos del sol.

La cultura vinícola ha influído en la región del Rheingau a través de los siglos.
Competentes monjes fueron quienes construyeron aquí en el medioevo suntuosos monasterios y dirigieron profesionalmente tanto el cultivo como el lucrativo negocio de la venta del vino el cual transportaban por el Rín en buques de su propiedad. Uno de los monasterios más famosos y mejor conservados es el monasterio de Eberbach y sus viñedos con el nombre "Steinberg"; desde éstos los monjes cistercienses dirigieron el comercio del vino durante muchos siglos. Ellos pusieron el fundamento para que los vinos del Rheingau se volvieran mundialmente famosos.

El Rheingau presenta las condiciones ideales climáticas, principalmente para la cepa Reisling; por esta razón el 84 por ciento de las 3 mil hectáreas que forman esta región están sembradas con este tipo de uva. Además crece aquí también un 11 por ciento de cepa pinot noir, la cual se da primordialmente en las empinadas laderas de las ciudades de Ruedesheim y Assmanshausen.

Paralelo a la cultura del vino, el Rheingau ofrece también otras atracciones. Aquí se encuentran antiguos castillos, fortalezas, villas nobles y aristocráticas de todas las épocas hasta el medioevo, en cada una de las cinco ciudades del Rheingau: Eltville, Oestrich-Winkel, Geisenheim, Ruedesheim y Lorch y en las comunidades de Walluf y Kiedrich. Todos están bellamente restaurados y bien conservados; en muchos de ellos se llevan a cabo eventos de todo tipo durante todo el año tales como festividades, conciertos y actos sociales referentes al vino.